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Helena Wagner
Ciencia ficción literaria en español. Programa Matria.

¿Por qué en Trinidad se cantan villancicos en español si allí casi nadie lo habla?

· revisado el · helena
¿Por qué en Trinidad se cantan villancicos en español si allí casi nadie lo habla?

Porque el parang llegó a Trinidad con los cocoa panyols, jornaleros venezolanos que en el siglo XIX cruzaron el golfo de Paria para trabajar en las plantaciones de cacao. Trajeron las canciones de la parranda navideña. Sus nietos dejaron de hablar español en casa, pero las letras siguieron pasando de una generación a otra. Hoy se cantan de memoria, sobre todo en Paramin y en Lopinot.

Tengo una fecha apuntada en el margen: 18 de febrero de 1797. Ese día el gobernador José María Chacón entregó Trinidad a una flota británica sin presentar batalla. La isla había sido española durante tres siglos, aunque casi siempre poco poblada y con más colonos de habla francesa que castellana. Con el traspaso se fueron los papeles oficiales en español. Los villancicos llegaron después, y no por el lado del Estado.

¿Quiénes eran los cocoa panyols?

Eran familias que venían de la costa oriental de Venezuela, a pocas horas en barca, en la mayoría de los casos con mezcla de sangre indígena, africana y española. Se instalaron en los valles boscosos de la cordillera del Norte y del centro de la isla, donde el cacao crecía a la sombra de árboles más altos. Allí desbrozaban, plantaban y cosechaban, muchas veces como aparceros que abrían una finca en terreno virgen y la entregaban al dueño años después.

El nombre lo dice todo: panyol es «español» pasado por el criollo francés de la isla. Nadie los llamaba venezolanos. Para los vecinos eran la gente del cacao que hablaba español, y el mote se quedó cuando el español ya no se oía en sus cocinas.

El cacao trinitense vivió su mejor época a finales del siglo XIX y principios del XX. A partir de 1928 la escoba de bruja, una enfermedad del cacaotero, y después la crisis de los años treinta hundieron las plantaciones. Muchas familias bajaron a los pueblos y a la ciudad, y en la escuela, en el trabajo y en la radio se hablaba inglés.

¿Qué se canta y con qué?

El parang se canta de casa en casa, de noche, en grupos que llegan sin avisar y a los que se recibe con comida y bebida. La palabra viene de «parranda». Los instrumentos son los de la música llanera y oriental de Venezuela: el cuatro, las maracas, que allí también llaman chac-chac, la guitarra, la mandolina o la bandola, el violín, el güiro y, a veces, un contrabajo de caja hecho a mano.

La visita tiene un orden, y cada momento tiene su pieza:

Momento de la visita Pieza Qué es
Llegada a la puerta Aguinaldo o serenal Canto religioso sobre el nacimiento, la Virgen y los pastores; sirve para pedir que abran
Dentro de la casa Guarapo, joropo, galerón Piezas profanas y de baile; el galerón se canta en décimas y admite improvisación
Entre canción y canción Castillian Vals instrumental para bailar
Al irse Despedida Canción de adiós y de agradecimiento a los de la casa

Me interesa que tenga nombre propio la canción para irse. Para llegar basta con llamar a la puerta, pero para irse hay que cantar.

¿Dónde y cuándo se sigue cantando?

La temporada empieza cuando se acerca el Adviento y dura hasta el Día de Reyes. En las últimas décadas, además de las serenatas por las casas, hay concursos y fiestas de parang con escenario y entrada. De ahí salió el soca parang, con letras casi siempre en inglés y ritmo de soca, que es lo que suena en la radio en diciembre. El parang de siempre, en español, sigue a su lado.

¿Entienden lo que cantan?

Depende de quién y de la canción. Los mayores de las familias panyol todavía conservan palabras sueltas, oraciones, frases de cocina. Muchos cantantes jóvenes se aprenden las letras de oído, sílaba a sílaba, y saben de qué trata cada aguinaldo sin poder traducir cada verso. Lo que importa es saber cuándo entra el coro, qué pieza toca en cada momento y cómo se pronuncia lo que cantaba la abuela.

Por eso las letras conservan cosas que en Venezuela se han ido perdiendo. Un idioma que se usa todos los días cambia; uno que solo se canta tiende a fijarse tal como se aprendió. Hay grupos que han ido a Venezuela a escuchar cómo se canta ahora allí, y vuelven con versiones que ya no coinciden del todo con las suyas.

¿Por qué se fue el idioma y se quedaron las canciones?

El español de Trinidad no tenía escuela, ni periódicos, ni administración que lo sostuviera después de 1797. Era la lengua de la casa y del campo, y cuando la casa y el campo cambiaron, se fue con ellos. A mediados de los años 2000 el Gobierno lanzó un programa para que el español fuera la primera lengua extranjera del país, pensando en el comercio con el continente, no en Paramin.

Las canciones, en cambio, tenían una fecha fija en el calendario, un recorrido y un motivo para juntarse. Cada diciembre había que llamar a las mismas puertas y cantar lo mismo, y para eso no hacía falta hablar español en casa el resto del año. Bastaba con aprenderse las letras y la despedida.